Alergias PDF Imprimir E-mail
Jueves, 04 de Febrero de 2010 16:46

La alergia es una hipersensibilidad a una particular sustancia que, si se inhala, ingiere o se toca produce unos síntomas característicos.

La alergia es el efecto perjudicial de hipersensibilidad del organismo.

La sustancia a la que se es alérgico se denomina "alérgeno", y los síntomas provocados son definidos como "reacciones alérgicas". Cuando un alérgeno penetra en el organismo de un sujeto alérgico, el sistema inmunitario de éste responde produciendo una gran cantidad de anticuerpos llamados IgE. La sucesiva exposición al mismo alérgeno producirá la liberación de mediadores químicos, en particular la histamina, que producirán los síntomas típicos de la reacción alérgica.

En 1905 Pirquet introduce el término de alergia para referirse a la reactividad inmunológica alterada en la cual suele presentarse una fuerte liberación de histaminas.

Ya que en efecto una alergia es una reacción anormal, inadaptada y exagerada del sistema inmune ante sustancias que comúnmente son bien toleradas. La especialidad médica que estudia las enfermedades relacionadas con procesos alérgicos es la alergología. La alergología está muy relacionada con la inmunología, la dermatología, la neumología y la otorrinolaringología, puesto que en los procesos alérgicos interviene el sistema inmunitario, y sus manifestaciones aparecen frecuentemente en la piel y en el aparato respiratorio.

No se debe confundir la alergia a alimentos con la intolerancia a los alimentos. La intolerancia a los alimentos se distingue de las alergias en que estas últimas provocan una respuesta del sistema inmune, activando la Inmunoglobulina E (IgE) u otras vías del sistema inmune; y en las intolerancias no participa el sistema inmune.

Una sustancia frecuentemente inofensiva puede provocar en ciertos casos reacciones patológicas del tipo alérgico. Ciertos tratamientos se basan en la rehabituación del organismo, a esto se le denomina desensibilización

.

Sintomatología 

Las características clínicas generales de las reacciones alérgicas son:

- Anafilaxia (Shock anafiláctico): Es una reacción originada principalmente por antibióticos y otras drogas.

- Rinitis alérgica: Afecta a la mucosa nasal y es causada por pólenes de árboles, gramíneos, etc.

- Alergia alimentaria: Los principales signos son gastrointestinales y cutáneos.

- Dermatitis atópica: Es una inflamación crónica en la piel asociada con alérgenos alimentarios o aeroalérgenos en niños, mientras que en adultos está asociada a la exposición a aeroalérgenos.

- Asma: Es una enfermedad inflamatoria muy compleja que afecta a los pulmones. Existen dos tipos de asma en cuanto a su causa: · Asma extrínseca: Es el asma atópica (que no está ligada a un lugar preciso), donde el sistema inmune actúa como un disparador del proceso de la transformación de los tejidos orgánicos de la mucosa bronquial y constituye más del 50% de los casos de asma, se caracteriza por su predominio nocturno junto a una hiperactividad de las vías aéreas frente a la exposición a antígenos comunes inhalados del medio ambiente. · Asma intrínseca. La segunda es clínicamente indistinguible del asma atópica, pero no guarda relación con alteraciones en el sistema inmune y, en general, se manifiesta en adultos. Se relaciona con alteraciones funcionales de la mucosa bronquial. Cuando más temprana sea la detección de esta alteración pulmonar, mayores serán las posibilidades de revertirlo mediante el empleo de fármacos. La principal medida de prevención primaria consiste en identificar y evitar el contacto con el/los alérgeno/s y luego recurrir a la farmacoterapia.

Para diagnosticar una enfermedad alérgica se debe establecer una correlación entre la sintomatología observada, un alérgeno desencadenante y la participación del sistema inmune, esto se inicia con una historia clínica del paciente, considerando los antecedentes familiares, y un examen físico. En muchos casos se debe recurrir a una serie de pruebas complementarias que permiten poner en evidencia la presencia del alérgeno sospechoso.

Siendo las alergias una respuesta anormal del sistema inmune se considera que existe bajo cuatro aspectos posibles:

  • Inmediata: Depende de los anticuerpos ya mencionados del tipo E (IgE) (en la urticaria y edema de Quincke).
  • Citotóxica: Con los anticuerpos del tipo IgG.
  • Inmune compleja: Igualmente vinculada al IgG aunque formando complejos immunes.
  • Retardada: Ligada a una inflamación celular como lo es la alergia responsable del eczema.

Tipos de alergia, según el origen del alérgeno 

Ácaro

Alergia a los metales 

La alergia más frecuente que se puede citar entre las de este tipo es la alergia al níquel, el cual se halla presente en prácticamente todas las aleaciones de metales no-nobles y a veces en algunas aleaciones de oro bajo.

La alergia al níquel está mediada por un mecanismo de hipersensibilidad tipo 4, con inflamación producida por liberación de mediadores directamente por los linfocitos. Los síntomas más frecuentes son la producción de eccemas en la zona de contacto con los metales (bisutería, metales de cierres de ropa interior, etc.).

La mejor manera de prevenirla es evitando el contacto con estos metales, y una vez aparecida, con corticosteroides (corticoides) aplicados localmente a corto plazo. Aunque los síntomas desaparezcan y la alergia parezca remitir, la naturaleza de la sensibilización es crónica, con épocas de más o menos tolerancia.

Tratamiento etiológico o específico 

En la alergia respiratoria (rinitis, asma) y en la alergia a avispas o abejas, se puede usar Inmunoterapia (también llamada vacuna de alergia o hiposensibilización), que es un tratamiento que consiste en la inyección de un extracto purificado de alérgenos al paciente, es decir se inyecta vía subcutánea la sustancia a la que el paciente es alérgico, aumentando la dosis lentamente para que el organismo se vaya habituando o se vuelva "tolerante" al alérgeno poco a poco. Se debe de realizar con él o los alérgenos principales, desechando los secundarios o poco importantes... En Europa no se admite que se mezclen alérgenos de diferentes clases (por ejemplo, no se deben mezclar pólenes con ácaros o con hongos o con animales entre sí) y no se deben de administrar más de tres alérgenos diferentes a un tiempo (más de 3 tipos de polen a un tiempo, por ejemplo), en América se siguen otras normas y aún se admite la mezcla de alérgenos además de administrarse extractos acuosos (en Europa extractos depot y alergoides). Existen varios tipos de Inmunoterapia o vacunas de alergia, en general se administran inicialmente de forma semanal o varios días y una vez alcanzada la dosis de mantenimiento, se hace mensualmente (o semanalmente en América), siendo necesario habitualmente que la vacuna se haga durante 3-5 años ya que su efecto curativo es lento y progresivo.

Solo el 5% de los pacientes alérgicos sigue el tratamiento anterior debido a su duración y riesgo. Por lo anterior, un equipo de investigación, en Suiza, probó la efectividad y el riesgo asociado a inyectar el alergeno dentro de los ganglios linfáticos en lugar de inyectarlo subcutáneamente. Concluyeron que este nuevo tratamiento mejoraba la seguridad y la eficacia y reducía el tiempo de tratamiento a ocho semanas. Como ventaja adicional, la dosis inyectada fue mucho menor (mil veces) que la usada en un tratamiento subcutáneo.[1]

Existen ahora en Europa vacunas orales (sublinguales) aún no aprobadas en EEUU y muy controvertidas aún. Estos extractos alergénicos o vacunas de alergia no contienen ningún medicamento tal como antihistamínicos o corticoesteroides. Este tratamiento puede oscilar entre los 3 y 5 años. Estas vacunas, puestas indebidamente, pueden provocar anafilaxia (también llamado shock anafiláctico). Existen rumores aún no verificados sobre personas que a raíz de estas vacunas han caído en coma e incluso han sufrido la muerte. Sin embargo, estos rumores no están verificados.

También se debe decir, que en algunas personas, este tratamiento de vacuna oral le ha provocado grandes vómitos y malestar, lo que, en ocasiones, desemboca con el Desgarro de Mallory-Weiss

Tratamiento sintomático 

Es el tratamiento con medicamentos (frecuentemente cortisonas). En general el asma alérgico, la rinitis, las urticarias , los eczemas, se tratan con diferentes fármacos.

Para el Asma Alérgico se usan sobre todo dos tipos de inhaladores:

a) Los broncodilatadores o Beta-2 simpaticomiméticos: son de color azul o verde y actúan relajando el músculo liso que rodea los bronquios y por tanto dilatando los bronquios (que en el asmático están cerrados). Actúan muy rápido pero su efecto también se pasa rápido (los azules en 6 horas y los verdes en 12 horas).
Existen otros broncodilatadores anticolinérgicos pero se emplean más en el la bronquitis crónica obstructiva que en el asma.

b) Los antinflamatorios son principalmente los corticosteroides inhalados, son de color marrón , beige o naranja, son dosis de corticoesteroides muy bajas por lo que comienzan a hacer efecto al tercer día de uso y por tanto se deben de usar por un tiempo más o menos largo. Actúan quitando la inflamación de los bronquios (los asmáticos tienen los bronquios inflamados), se usan en combinación con los boncodilatadores y a veces en ambos tipos de medicamentos en un sólo inhalador en cuyo caso el color es lila o rojo.

Existen otros tipos de antinflamatorios como el cromoglicado disódico y nedocromil así como por vía oral los corticoides orales y los antileucotrienos (montelukast, zafirlukast).

Para la rinitis alérgica se usan básicamente antihistamínicos en comprimidos o inhalados vía nasal o corticoides inhalados.

Para las urticarias , dermatitis y eczemas , antihistamínicos o corticoides en diferentes formas y combinaciones.
Esto es un repaso somero del tratamiento sintomático y jamás debe de sustituir al tratamiento que le ponga su médico.

Tratamiento de evitación

En la alergia es muy importante tomar medidas de evitación (profilaxis) del alérgeno cuando este es evitable.
En áreas urbanas los alérgenos abundan: smog, micromohos, pólenes, ácaros (los ácaros suelen infestar colchones y, sobre todo, alfombras), el pelo de las mascotas también puede ser portador de alérgenos, por ejemplo el gato al lamerse deja su saliva en sus pelos, esta saliva al secarse vuela en escamas por el aire y puede provocar alergia en la gente proclive.
La limpieza, el evitar ambientes encerrados o muy húmedos son hábitos profilácticos, también es suficiente profilaxis la vacunación específica contra los alérgenos en las personas alérgicas.
Debe tenerse en cuenta que el cambio estacional que va de verano a otoño, con bruscos enfriamientos, aumenta la susceptibilidad a diversas noxas (entre éstas los alérgenos), algo semejante aunque en menor grado ocurre durante el pasaje crítico que ocurre de invierno a primavera, esto en gran medida se debe a que el frío encoge los pelillos que recubren la mucosa nasal y esto facilita la penetración de los alérgenos por vía respiratoria.

En cuanto a los excemas estos se ven favorecidos particularmente por el distrés y las depresiones y por ello se les ha calificado muchas veces de psicosomáticos.


Las estrategias terapéuticas actuales se basan en eliminar el contacto con el alérgeno identificado como nocivo junto a la aplicación de una terapia farmacológica. Evitar el contacto con el alérgeno es el único tratamiento eficaz al momento. Las drogas que se emplean son anti-histamínicos, broncodilatadores, corticoides locales o sistémicos y antagonistas de leucotrienos. Dependiendo de la severidad de la enfermedad será la combinación de fármacos y procedimientos a aplicar por el alergólogo. La inmunoterapia consiste en administrar cantidades estandarizadas del alérgeno nocivo por distintas vías y en cantidades crecientes hasta observar la inducción de tolerancia. También cabe mencionar que al momento de malestar producto de algún agente patogeno cualquiera sea este, lo mejor sera descansar adecuadamente, como también verificar los niveles de estrés de la persona.

Véase también 

Referencias 

  1. Senti, Gabriela and Prinz Vavricka, Bettina M. and Erdmann, Iris and Diaz, Mella I. and Markus, Richard and McCormack, Stephen J. and Simard, John J. and Wüthrich, Brunello and Crameri, Reto and Graf, Nicole and Johansen, Pål and Kündig, Thomas M. (2008). «Intralymphatic allergen administration renders specific immunotherapy faster and safer: A randomized controlled trial» Proceedings of the National Academy of Sciences. Vol. 105. n.º 46. pp

Tel. 57.5.3776283-57.5.3736241; 17908-17912.

 

 

Última actualización el Viernes, 01 de Julio de 2011 00:46
 
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